Siete pesos por una botella de vino robada
desapoderada
aprehendido sea ese menor
pobre
callejero
delincuente
limpiavidrios sin sueldo
llega patrulla juvenil con costo -implementación- unidad cuarenta mil pesos
y baja oficial (sueldo cuatro mil pesos) “arriba las manos, deje esa botella de siete pesos”
ya adelante del fiscal (sueldo catorce mil pesos) “pide cárcel al reo”
para que el juez (sueldo quince mil pesos) escriba en autos “marche preso”
y el carcelero harto de cobrar cuatro mil pesos
recibe al bisogno diciendo: ¡qué te mandaste pibe, una botella de siete pesos!
y grita un economista: cada menor preso le sale a la Provincia (por mes) unos tres mil pesos
y más tarde llegan los camaristas que atienden casos así, pero cobran veinte mil pesos
y dejan al menor preso por la botella de siete pesos.
JULIAN AXAT
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miércoles, 16 de febrero de 2011
Poesía de Demetrio Iramain
Al compañero, poeta y defensor oficial -en ese orden- Julián Axat
Lustrados los zapatos, ningún dolo,
de mediodía entra Señoría al Tribunal.
Cancha pesada en el campo de polo.
Que no lo sepa el defensor oficial.
"Redacte ahora una sentencia",
manda el Juez al Escribiente amable.
"Lea antes la jurisprudencia;
la verdad no sé si es o no culpable".
“Dicte preventiva a los trapitos
así aprenden a no molestar”.
No existe peor delito
que ser mocoso y querer estornudar.
“Cuando anote tenga usted en cuenta
cuánto dinero tiene el justiciable.
La ley penal suele ser muy cruenta,
pero puede volverse amigable...”
Ojo en la gramática y la acentuación,
póngale h a todo lo que arde.
Si va a perdonar a un gran ladrón,
salve abajo con Dios Guarde.
Quédese hasta terminar.
No haga paro, no vaya a la asamblea.
Un juez está para legitimar
al que siempre gana la pelea.
No pregunte qué fue la dictadura,
ni quiénes fueron afines a ella.
La calle sigue estando dura;
la de ojos vendados no es tan bella.
Antes de fallar, consulte al patrón y al cura.
Esta Justicia no será jamás plebeya.
Un buen juez siempre es más o menos.
La ley es interpretación:
según sus posesiones… vemos.
Demetrio Iramain nació en Buenos Aires en 1973. Periodista y poeta. Director de la revista “Sueños compartidos” de Madres de Plaza de Mayo.
Julián Axat nació en La Plata en 1976. Abogado y poeta.
Lustrados los zapatos, ningún dolo,
de mediodía entra Señoría al Tribunal.
Cancha pesada en el campo de polo.
Que no lo sepa el defensor oficial.
"Redacte ahora una sentencia",
manda el Juez al Escribiente amable.
"Lea antes la jurisprudencia;
la verdad no sé si es o no culpable".
“Dicte preventiva a los trapitos
así aprenden a no molestar”.
No existe peor delito
que ser mocoso y querer estornudar.
“Cuando anote tenga usted en cuenta
cuánto dinero tiene el justiciable.
La ley penal suele ser muy cruenta,
pero puede volverse amigable...”
Ojo en la gramática y la acentuación,
póngale h a todo lo que arde.
Si va a perdonar a un gran ladrón,
salve abajo con Dios Guarde.
Quédese hasta terminar.
No haga paro, no vaya a la asamblea.
Un juez está para legitimar
al que siempre gana la pelea.
No pregunte qué fue la dictadura,
ni quiénes fueron afines a ella.
La calle sigue estando dura;
la de ojos vendados no es tan bella.
Antes de fallar, consulte al patrón y al cura.
Esta Justicia no será jamás plebeya.
Un buen juez siempre es más o menos.
La ley es interpretación:
según sus posesiones… vemos.
Demetrio Iramain nació en Buenos Aires en 1973. Periodista y poeta. Director de la revista “Sueños compartidos” de Madres de Plaza de Mayo.
Julián Axat nació en La Plata en 1976. Abogado y poeta.
LA PLATA, por René Gadé


LA PLATA
Llega a casa después de meses de ausencia. Me mira y me dice: seguís gordo y con cara de malo. Y claro si estoy en la lista de perros asesinos (aunque mis instintos sean más parecidos a los de un oso de peluche). Así que me pongo a saltar como un perro asesino tratando de darle lengüetazos en la frente. Recién cuando le rayo los zapatos se enoja un poco, pero enseguida se le pasa.
Lo primero que hacemos es programar los paseos por la ciudad, que tanto nos divierten y que usamos para verificar el nivel de Civilidad platense. Como siempre, empezamos por el Pub de 11 y 50. Nos atajan en la puerta. Señor, no se permiten animales. Entonces René empieza a discutir con la moza veinteañera.
Ahora seguro que le dice: Mirá querida, si esto quiere ser un Pub Irlandés lo primero que deberían hacer es alfombrarlo y lo segundo dejar que los clientes entren con sus mascotas. Señor, no insista. Es más en los verdaderos pubs irlandeses no es raro ver perros compartiendo la mesa; sentados erguidamente en una silla, siguiendo la conversación sin interrumpir y escuchando con atención. Señor, no se puede.
A esta altura ya sé que falta poco para irnos. Lo escucho a René diciendo: Te aseguro que Rouge tiene sentimientos más nobles que varios de tus clientes y es mucho más educado. Aunque él nunca llegará a ser Diputado.
Señor! Por favorrrrr!
Nos vamos, riendo. René saca la libretita y anota: “sin cambios”.
Paramos en Thionis de la diagonal para tomar un helado; porque tiene mesitas en la vereda y porque el de crema es excelente. Después salimos para Plaza Moreno. Nos fijamos que no haya niños asesinos sueltos y entonces nos separamos un rato. ÉL se queda en un banco mientras yo me doy unas vueltas. Cuando vuelvo lo escucho leyendo algo que alguna vez copió en la libretita, y que se llama
“Todo lo que debería aprender de mi perro”
• Nunca pasar por alto la oportunidad de ir a dar una vuelta
• Disfrutar el éxtasis de sentir la briza en la cara
• Cuando se quiere a alguien correr hasta él y hacérselo saber
• Comer con entusiasmo
• Ser leal
• Desperezarse y estirarse después de dormir la siesta bajo una sombra frondosa
• Jamás tratar de aparentar ser algo que no se es
• En verano beber mucha agua
• Hacerles saber a los demás cuando están invadiendo tu territorio
• Cada tanto, saltar y bailar en rondas, moviendo todo el esqueleto
• Dejar que la gente te toque
• Cuando alguien ha tenido un mal día, acercarse a él, olerlo gentilmente y quedarse a su lado en silencio
• No morder, cuando un simple gruñido puede resolverlo
• Mucho tiempo después de partir seguir siendo recordado en los sueños de tu amo
René Gadé
el pais jardin de infantes-MARIA ELENA WALSH

Fuiste nuestra invitada y en aquella oportunidad destacamos que la tele, cine y teatro habían aggiornado el varieté a la tecnología actual, para regresar con dos de tus obras “Canciones para mirar” y “Doña disparate y bambuco”… María Elena Walsh y tu corajuda carta del 16 de agosto de 1979 en el Suplemento Cultural de Clarín “Desventuras de un país-jardín-de-infantes”, bandera de libertad y combate contra la censura cuando había que tener tus ovarios, para decir lo que dijiste…
Aquella vez le dimos las gracias, por despertar a nuestros hijos, por hacerlos bailar y porque a medida que crecieron incorporaron el sentido común de Doña Disparate y la inmadurez de Bambuco y claro poco nos ocupamos de aquella CARTA y hoy que ya no estás… aunque sí te quedaste para siempre con nosotros, como los grandes, con sus obras… podemos recordar algunas de aquellas líneas…
Si alguien quisiera recitar el clásico "Como amado en el amante / uno en otro residía..." por los medios de difusión del País-Jardín, el celador de turno se lo prohibiría, espantado de la palabra amante, mucho más en tan ambiguo sentido.
Imposible alegar que esos versos los escribió el insospechable San Juan de la Cruz y se refieren a Personas de la Santísima Trinidad. Primero, porque el celador no suele tener cara (ni ceca). Segundo, porque el celador no repara en contextos ni significados. Tercero, porque veta palabras a la bartola, conceptos al tuntún y autores porque están en capilla.
Atenuante: como el celador suele ser flexible con el material importado, quizás dejara pasar "por esa única vez" los sublimes versos porque son de un poeta español.
Agravante: en ese caso los vetaría sólo por ser poesía, cosa muy tranquilizadora.
El celador, a quien en adelante llamaremos censor para abreviar, suele mantenerse en el anonimato…
El censor no exhibe documentos ni obras como exhibimos todos a cada paso. Suele ignorarse su currículum y en que necrópolis se doctoró. Sólo sabemos, por tradición oral, que fue capaz de incinerar La historia del cubismo o las Memorias de (Groucho) Marx. Que su cultura puede ser ancha y ajena como para recordar que Stendhal escribió dos novelas: El rojo y El negro, y que ambas son sospechosas es dato folklórico y nos resultaría temerario atribuírselo.
Tampoco sabemos, salvo excepciones, si trabaja a sueldo, por vocación, porque la vida lo engañó o por mandato de Satanás.
La mayoría de los autores somos moralistas. Queremos —debemos— denunciar para sanear, informar para corregir, saber para transmitir, analizar para optar. Y decirlo todo con nuestras palabras, que son las del diccionario. Y con nuestras ideas, que son por lo menos las del siglo XX y no las de Khomeini.
Hace tiempo que somos como niños y no podemos decir lo que pensamos o imaginamos. Cuando el censor desaparezca ¡porque alguna vez sucumbirá demolido por una autopista! estaremos decrépitos y sin saber ya qué decir. Habremos olvidado el cómo, el dónde y el cuándo y nos sentaremos en una plaza como la pareja de viejitos del dibujo de Quino que se preguntaban: "¿Nosotros qué éramos...?"
El ubicuo y diligente censor transforma uno de los más lúcidos centros culturales del mundo en un Jardín-de-Infantes… Ha convertido nuestro llamado ambiente cultural en un pestilente hervidero de sospechas, denuncias, intrigas, presunciones y anatemas. Es, en definitiva, un estafador de energías, un ladrón de nuestro derecho a la imaginación, que debería ser constitucional.
La autora firmante cree haber defendido siempre principios éticos y/o patrióticos en todos los medios en que incursionó. Creyó y cree en la protección de la infancia y por lo tanto en el robustecimiento del núcleo familiar. Pero la autora también y gracias a Dios no es ciega, aunque quieran vendarle los ojos a trompadas, y mira a su alrededor… Y ve multitud de familias ilegalmente desarticuladas porque el divorcio no existe porque no se lo nombra, y viceversa. Ve también a mucha gente que se ama —o se mata y esclaviza, pero eso no importa al censor— fuera de vínculos legales o divinos.
Pero suele estarle vedado referirse a lo que ve sin idealizarlo… Contemplará a ejemplares enamorados que leen Anteojito en lugar de besarse. Asistirá a debates sobre temas urticantes como el tratamiento del pie de atleta, etcétera.
Sí, la firmante se preocupó por la infancia, pero jamás pensó que iba a vivir en un País-Jardín-de-Infantes. Menos imaginó que ese país podría llegar a parecerse peligrosamente a la España de Franco, si seguimos apañando a sus celadores.
Que las autoridades hayan librado una dura guerra contra la subversión y procuren mantener la paz social son hechos unánimemente reconocidos. No sería justo erigirnos a nuestra vez en censores de una tarea que sabernos intrincada y de la que somos beneficiarios. Pero eso ya no justifica que a los honrados sobrevivientes del caos se nos encierre en una escuela de monjas preconciliares, amenazados de caer en penitencia en cualquier momento y sin saber bien por qué.
Veinticinco millones, sí, porque los niños por fortuna no se salvan del pecado. Aunque se han prohibido libros infantiles, los pequeños monstruos siguen consumiendo historias con madrastras-harpías, brujas que comen niños, hombres que asesinan a siete esposas, padres que abandonan a sus hijos en el bosque, Alicias que viajan bajo tierra sin permiso de mamá. Entonces ellos, como nosotros, corren el riesgo de perder ese "sentido de familia" que se nos quiere inculcar escolarmente... y con interminables avisos de vinos.
Ésta no es una bravuconada, es el anhelo, la súplica de una ciudadana productora-consumidora de cultura. Es un ruego a quienes tienen el honor de gobernarnos (y a sus esposas, que quizás influyan en alguna decisión así como contribuyen al bienestar público con sus admirables tareas benéficas): déjennos crecer. Es la primera condición para preservar la paz, para no fundar otra vez un futuro de adolescentes dementes o estériles.
Nosotros, pobres niños, a qué justicia apelaremos para desenmascarar a nuestros encapuchados y fascistas espontáneos, para desbaratar listas que vienen de arriba, de abajo y del medio, para derogar fantasmales reglamentos dictados quizás por ignorancia o exceso de celo de sacristanes más papistas que el Papa.
Sólo podemos expresar nuestra impotencia, nuestra santa furia, como los chicos: pataleando y llorando sin que nadie nos haga caso.
La autora "está muy cansada", no por los recortes que haya sufrido porque volverán a crecerle como el pelo y porque de ellos la compensa el infinito privilegio de integrar la honorable familia de sus compatriotas, sino por compartir el peso de la frustración generalizada. Porque es célula de todo un organismo social y no aislada partícula. Porque más que la imagen del país en el exterior le importa y duele el cuerpo de ese país por dentro.
Y porque todos tenemos el lápiz roto y una descomunal goma de borrar ya incrustada en el cerebro. Pataleamos y lloramos hasta formar un inmenso río de mocos que va a dar a la mar de lágrimas y sangre que supimos conseguir en esta castigadora tierra…. Gracias María Elena…! Y perdón por suprimir algunos párrafos pero el tiempo es otro de los tiranos…
2011
I
Llegué para la cena a mi lugar en el mundo, buen horario porque luego de ella y sus vinos… a dormir la mona…
Al otro día… de playa! así que rápido nos fuimos todos. El agua hermosa y un día que hasta el mediodía se presentaba espectacular. Entre mate y mate, Felipe con su pelotita entraba y salía del Atlántico contentísimo, Lolita que cada día nada mejor… todo muy lindo… diría hasta sospechoso.
Pasaron muchos perros como siempre, ningún problema con el Feli que ya está llegando a la adultez… Todo bien… hasta que se acercó con una pequinés blanca… chiquita, una señora de esas que tiene sonrisa dibujada… y así están aunque fuese un velorio… nunca supe el motivo, traje de baño de dos piezas aunque con gente y mucha en la zona abdominal… sí claro, estarán preguntándose por qué tan malo… ya verán.
Entre ella que hablaba no recuerdo ya de qué, aunque seguro nada muy importante y la perrita que ladraba como pidiendo turno con Freud, comenzó Felipe a tener comportamientos extraños, no solo pretendía atacarla por colectora, sino que se enredaba con la correa de ella y terminaban ambos prácticamente atados, sumado a que otros perros se acercaban y Felipe discutía con algunos por la dama en cuestión…
Todo lindo les dije hasta este momento, luego de varios …bueno, bueno, bueno… dije no sé qué pasa pero me levanté de la reposera a la que estaba como soldado de cómodo y al mismo tiempo la señora del perrito compró unos quilos de sensatez en el restaurant del balneario y dijo con su sonrisa a cuestas... “hay… lo que ocurre es que está en celo” y comenzó a retirarse con 5 o 6 perros que no podrá sacarse de encima en todo el verano… pensé en ese momento… Felipe de la bronca comenzó a hacer pozos gigantes en la arena, así que decidí llevarlo al mar…
Buenas vacaciones… mientras pensaba en el hecho… lo mismo que si a mis veinte se hubiese acostado sobre una lona Amalia Granata desnuda… se imaginan.
Mientras tanto, Felipe seguía en el agua y fui con él claro a surfear olas… comencé a salir y alguien que me miraba gritó cuidado! Cuidado! giré y vi como un señor de mi edad, que recién le había comprado a su hijo, una de esas tablas en las que los pibes recuestan el pecho solamente y usan patas de rana para doblar, venía hacia mí a velocidad cercana a los 100 km con cara de pedir por favor correte porque no sé doblar, me raspó… sí, solo me raspó, porque si me pega paso fin de año en el hospital… el señor se disculpó diciéndome que le estaba explicando al nene como era lo de la tabla… lo que se dice… bueno mejor nada de groserías.
Todo esto el segundo día… bien para empezar.
Llegamos a Fin de Año, se fue 2010… uno que se fue antes del nuevo y para recordar fue Ricardo Zelarayán, viejo zorro que sostuvo siempre que una novela comienza con una frase escuchada en la calle… una pena… “escribo porque tengo ganas y si después no me interesa lo que escribo, chau. Es el único privilegio del escritor: ser el primer lector”.
Todo lo que no sea “alcanzame la ropa” o “prohibido fumar” o “presentarse con DNI de 9 a 13” es decir, todo lo que no sea pedido u orden dictada por la necesidad de supervivencia o razones de orden, seguridad o arbitrariedad, se llama LITERATURA…”
Un viejo zorro que Collar deberá invitar en algún momento, no?
II
Hacer un balance del año que pasó no parece adecuado, sí de nuestras vidas, pero de la actualidad?
Sin embargo cuando el de nuestras vidas no da bien, la actualidad está presente y puede tener que ver y durante el 2010, es difícil establecer períodos de tranquilidad, si pensamos en tanto desorden, porque en realidad lo que abunda es precisamente eso… el desorden.
El último día del año un columnista recordó algo del año pasado dándole una hermosa vuelta… se preguntaba ¿No es increíble que la Tierra haya dado otra vuelta entera alrededor del Sol y Reutemann siga sin decidir qué va a hacer?
Entonces me pregunté ¿y por qué el 2011 deberá tener un poco más de orden?
Muy simple, el poder se acota, se achica con las imposiciones de la ley… por qué? Y porque el Estado de Derecho no garantiza por sí mismo valores supremos como la Justicia o la legitimidad democrática… los valores de ese Estado de Derecho son la seguridad, que sean predecibles las reacciones estatales y sociales… el orden por supuesto…
Se nota que una de las lecturas de veranos sería el Dr. Carlos Nino… pues bien, aquí tienen… estos valores materializarían una sociedad justa… vean el ejemplo: Una organización atroz, como la de un campo de concentración nazi, puede ser ordenada y previsible, pero no puede recomendarse, no?
Ahora bien, fundamentalmente el orden está asociado con la eficiencia.
Fenómeno, primeros días de enero…
Piquetes de guardavidas que prohíben el ingreso de los turistas a la playa…
Piquetes en la ruta por donde se corre el rally Dakar…
Fui al cajero… no había plata. Quise cargar nafta, no había. Tampoco había luz…
Compré Página 12 y todo estaba en orden…
Nafta no hay porque cada vez hay más autos. Plata no hay porque la gente tiene mucha. Y luz porque se batieron todos los records de venta de electrodomésticos. Uno que tenía al lado me dijo que el que compra un tele no tiene después los dos prendidos…
La inseguridad… este si es un tema. No hay más robos porque hay más plata en la calle es decir, una mejor distribución de la riqueza.
Nunca me gustó Clarín. No lo compré.
Hago zapping y leí un título hermoso para Collar de Perlas “Casa tomada”, acá me quedo, Cortázar pensé… no, eran unos pibes que se peinaban una y otra vez… ellos los varones y claro las chicas también… los integrantes del Reality Gran Hermano habían tomado la casa donde viven, increíble no es cierto?
Con este orden en el 2011 me espera más ineficiencia entonces.
Llegué para la cena a mi lugar en el mundo, buen horario porque luego de ella y sus vinos… a dormir la mona…
Al otro día… de playa! así que rápido nos fuimos todos. El agua hermosa y un día que hasta el mediodía se presentaba espectacular. Entre mate y mate, Felipe con su pelotita entraba y salía del Atlántico contentísimo, Lolita que cada día nada mejor… todo muy lindo… diría hasta sospechoso.
Pasaron muchos perros como siempre, ningún problema con el Feli que ya está llegando a la adultez… Todo bien… hasta que se acercó con una pequinés blanca… chiquita, una señora de esas que tiene sonrisa dibujada… y así están aunque fuese un velorio… nunca supe el motivo, traje de baño de dos piezas aunque con gente y mucha en la zona abdominal… sí claro, estarán preguntándose por qué tan malo… ya verán.
Entre ella que hablaba no recuerdo ya de qué, aunque seguro nada muy importante y la perrita que ladraba como pidiendo turno con Freud, comenzó Felipe a tener comportamientos extraños, no solo pretendía atacarla por colectora, sino que se enredaba con la correa de ella y terminaban ambos prácticamente atados, sumado a que otros perros se acercaban y Felipe discutía con algunos por la dama en cuestión…
Todo lindo les dije hasta este momento, luego de varios …bueno, bueno, bueno… dije no sé qué pasa pero me levanté de la reposera a la que estaba como soldado de cómodo y al mismo tiempo la señora del perrito compró unos quilos de sensatez en el restaurant del balneario y dijo con su sonrisa a cuestas... “hay… lo que ocurre es que está en celo” y comenzó a retirarse con 5 o 6 perros que no podrá sacarse de encima en todo el verano… pensé en ese momento… Felipe de la bronca comenzó a hacer pozos gigantes en la arena, así que decidí llevarlo al mar…
Buenas vacaciones… mientras pensaba en el hecho… lo mismo que si a mis veinte se hubiese acostado sobre una lona Amalia Granata desnuda… se imaginan.
Mientras tanto, Felipe seguía en el agua y fui con él claro a surfear olas… comencé a salir y alguien que me miraba gritó cuidado! Cuidado! giré y vi como un señor de mi edad, que recién le había comprado a su hijo, una de esas tablas en las que los pibes recuestan el pecho solamente y usan patas de rana para doblar, venía hacia mí a velocidad cercana a los 100 km con cara de pedir por favor correte porque no sé doblar, me raspó… sí, solo me raspó, porque si me pega paso fin de año en el hospital… el señor se disculpó diciéndome que le estaba explicando al nene como era lo de la tabla… lo que se dice… bueno mejor nada de groserías.
Todo esto el segundo día… bien para empezar.
Llegamos a Fin de Año, se fue 2010… uno que se fue antes del nuevo y para recordar fue Ricardo Zelarayán, viejo zorro que sostuvo siempre que una novela comienza con una frase escuchada en la calle… una pena… “escribo porque tengo ganas y si después no me interesa lo que escribo, chau. Es el único privilegio del escritor: ser el primer lector”.
Todo lo que no sea “alcanzame la ropa” o “prohibido fumar” o “presentarse con DNI de 9 a 13” es decir, todo lo que no sea pedido u orden dictada por la necesidad de supervivencia o razones de orden, seguridad o arbitrariedad, se llama LITERATURA…”
Un viejo zorro que Collar deberá invitar en algún momento, no?
II
Hacer un balance del año que pasó no parece adecuado, sí de nuestras vidas, pero de la actualidad?
Sin embargo cuando el de nuestras vidas no da bien, la actualidad está presente y puede tener que ver y durante el 2010, es difícil establecer períodos de tranquilidad, si pensamos en tanto desorden, porque en realidad lo que abunda es precisamente eso… el desorden.
El último día del año un columnista recordó algo del año pasado dándole una hermosa vuelta… se preguntaba ¿No es increíble que la Tierra haya dado otra vuelta entera alrededor del Sol y Reutemann siga sin decidir qué va a hacer?
Entonces me pregunté ¿y por qué el 2011 deberá tener un poco más de orden?
Muy simple, el poder se acota, se achica con las imposiciones de la ley… por qué? Y porque el Estado de Derecho no garantiza por sí mismo valores supremos como la Justicia o la legitimidad democrática… los valores de ese Estado de Derecho son la seguridad, que sean predecibles las reacciones estatales y sociales… el orden por supuesto…
Se nota que una de las lecturas de veranos sería el Dr. Carlos Nino… pues bien, aquí tienen… estos valores materializarían una sociedad justa… vean el ejemplo: Una organización atroz, como la de un campo de concentración nazi, puede ser ordenada y previsible, pero no puede recomendarse, no?
Ahora bien, fundamentalmente el orden está asociado con la eficiencia.
Fenómeno, primeros días de enero…
Piquetes de guardavidas que prohíben el ingreso de los turistas a la playa…
Piquetes en la ruta por donde se corre el rally Dakar…
Fui al cajero… no había plata. Quise cargar nafta, no había. Tampoco había luz…
Compré Página 12 y todo estaba en orden…
Nafta no hay porque cada vez hay más autos. Plata no hay porque la gente tiene mucha. Y luz porque se batieron todos los records de venta de electrodomésticos. Uno que tenía al lado me dijo que el que compra un tele no tiene después los dos prendidos…
La inseguridad… este si es un tema. No hay más robos porque hay más plata en la calle es decir, una mejor distribución de la riqueza.
Nunca me gustó Clarín. No lo compré.
Hago zapping y leí un título hermoso para Collar de Perlas “Casa tomada”, acá me quedo, Cortázar pensé… no, eran unos pibes que se peinaban una y otra vez… ellos los varones y claro las chicas también… los integrantes del Reality Gran Hermano habían tomado la casa donde viven, increíble no es cierto?
Con este orden en el 2011 me espera más ineficiencia entonces.
SIMIC

Charles Simic
Ojos sujetos con pinzas
Cuánto trabaja la muerte,
nadie sabe cuántas largas horas
labora cada día. Su pequeña
esposa siempre sola,
planchando la ropa de la muerte.
Sus bellas hijas arreglan
la mesa para la cena de la muerte.
Los vecinos juegan lanzando
herraduras de caballo a una vara
en el jardín, o se sientan a beber
cerveza frente a la puerta. La muerte,
mientras tanto, visita una insólita
zona del pueblo en busca de alguien
que tose amargamente, pero la dirección
es confusa, ni aún la muerte
la puede descifrar entre tantas puertas
atrancadas por el miedo a la muerte…
Y una fina lluvia comienza a caer.
Se aproxima una noche
de tormenta, un fuerte vendaval.
La muerte no tiene ni un periódico
para cubrir su cabeza, ni siquiera
una peseta para pedir el que cuelga
de una pinza, agitado por el viento,
y ahora se desviste con cuidado,
adormitado, tendiéndose desnudo
en su lado de la cama
dispuesta sólo para la muerte.
Traducción de Jorge Ávalos
Charles Simic nació en Belgrado, Yugoslavia, en 1938. En 1953 se mudó con su familia a los Estados Unidos. Sus primeros poemas aparecieron publicados en 1958, cuando tenía 21 años de edad. Es profesor de literatura en la Universidad de New Hampshire. En 1991 recibió el Premio Pulitzer de poesía por su colección de poemas en prosa The World Doesn’t End. Ha publicado más de sesenta libros y es un importante traductor al inglés de poesía escrita en Serbia, Croacia, Eslovenia y Macedonia.
El sueño de Bicho

III
De regalo de reyes recibí mail del Jefe retándome, por supuesto, siempre lo mismo debido a que soy muy demandante según sus palabras, la traducción es un hombre sensible con sus amigos… simplemente no recibía noticias desde fin de año y pregunté qué pasaba que nadie escribía… nada, nada… como dice Jelinek quería saber algo nada más…
En cambio el Negro un fenómeno, tituló: hola amigo! con énfasis, que lindo, por eso fue que a él le mandé unas pocas líneas que había almacenado desde mi llegada a Gesell.
Pero el Jefe te mata… como será que recién hoy 11 de enero escribo esto, que como dice Huguito Sanchez Girondo “llega un momento en que aspiramos a escribir algo peor” y esa es mi fuente de inspiración… sí, tratar de hacer algo malísimo y que no le importe a nadie, me tengo que convencer de esto, para satisfacer a “El Jefe” y lo voy a lograr, llevará tiempo pero no importa, mientras pasa ese tiempo observo y observo y ustedes no se dan una idea todo lo que aprendo mientras espero…
Esperar les dije, muy bien… madrugada del día 12 de enero, aproximadamente las 4 de la madrugada, estaba con el Negro en un lugar que él me diría sin dudar: “el pozo…” aclaro que nunca oí hablar tanto de una guerra como la de Malvinas huelgan las palabras (como dice Marianito), los dos agazapados, más al costado “El Pesca”, mucho frío, llovía claro… cerca me dijeron que estaba Huguito con otros.
Los oficiales ya nos habían abandonado, cosa que no nos preocupaba, por qué? Bueno porque hubiese sido lo mismo o peor… Disparábamos con lo que había, no era mucho… lo cierto es que ellos se acercaban cada vez más y lo peor era que nos rodeaban o al menos eso parecía…
Había algo que me separaba de Malvinas… era la vegetación, que lo hacía un lugar selvático, no parecía Malvinas… pero era una guerra, de eso estoy muy seguro… aunque todo era más parecido a aquél lugar que describía Conrad en El Corazón de las Tinieblas porque hasta el río estaba y nosotros teníamos como misión navegar por él pero no supe hasta que lugar…
En realidad, faltaba el Coronel Kurtz ya que les hablo de Conrad, estaba en Apocalipsis Now… lo cierto fue que un momento El Pesca gritó ¡cuidado granada! Y ví como el Negro se tiró hacia la izquierda y claro… hice lo mismo aunque a la derecha, no sé que le pasó a él, mi frente pegó contra un vidrio por suerte biselado que cumplía otra misión, la de mesa de luz, quedé arrodillado y podía contar una a una las gotas de sangre que caían sobre el piso, unas cuantas porque inmediatamente la chica que me cuida mostró una cara de preocupación más que interesante…
Tardé un rato en reaccionar, me levanté y fuimos al baño a lavar la herida, pensamos en ir al Hospital pero desistimos, era tarde y a la hora comenzó a parar el sangrado…
Al otro día me preguntaba por qué no podía haber soñado que tomaba unas cervezas con Marianito mientras concilia todos los conflictos que se plantean a diario, en lugar de acordarme del Negro y sus amigos vetukas…
Sin embargo, ahora sí, tengo una herida de guerra… sí la cicatriz, más el testimonio de El Pesca, Huguito “El Poeta” y el Negro, acredito que estuve en las islas y después con la indemnización, pensión y otras yerbas… a vivir la vida!
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